NO SEAMOS ENDOGÁMICOS

En nuestras relaciones sociales, los encuentros con otras personas que hacemos porque sí, porque queremos, nos gusta estar cómodos, relajados, tenerlo todo previsto. Por eso tendemos a juntarnos con personas parecidas a nosotros, con nuestras mismas inquietudes, con nuestros mismos gustos, con nuestros mismos pensamientos.

Nos rodeamos de reflejos especulares de nosotros mismos. Un entorno previsible, que tiende a la repetición, nos ayuda a sentirnos bien. Nuestro pensamiento se ve reforzado por los otros que piensan como nosotros, que hablan como nosotros, que sienten como nosotros.

Si algo hemos dejado claro en estas líneas es que todos tenemos un pensamiento global, homogéneo, único, al que nos ha obligado la sociedad. La única posibilidad de pensar ligeramente distinto es la especialización. Nos especializamos para saber más que los demás sobre algo concreto.

Un ápice de esperanza para luchar contra la monotonía del cerebro universal. Todos tenemos un cerebro globalizado, pero hay una pequeña parte que es nuestra, fruto de los años de especialización. Nuestra y de otras muchas personas que han estudiado o se han formado en lo mismo. Pero, al fin y al cabo, un poquito de libertad para nuestro previsible mundo mental.

Al rodearnos de otras personas tenemos la posibilidad de aprender de ellos, de sus pequeñas diferencias que son frutos de su formación exclusiva, su especialización. Pero no, nuestros amigos, las personas con las que pasamos tiempo, tienen la misma especialización que nosotros. Abogados, procuradores, jueces, fiscales, las personas del mundo del derecho acaban pasando también su tiempo libre entre ellos, compartiendo su micro-pensamiento único. Los magos se juntan con magos, los maestros con maestros, los psicólogos con los psicólogos,…

endogamiaTodo se resume en una endogamia de pensamiento global, universal, a gran escala. Y una pequeña endogamia de pensamiento especializado, técnico. Tan técnico que estas personas tienden a hablar con un lenguaje propio, lleno de tecnicismos, exclusivo, que les hace sentirse diferentes, pero no lo son.

Yo, como mago, he aprendido más de otras ramas artísticas que de los magos. He aprendido cosas que me han hecho diferente, tomar un camino distinto a ellos. He aprendido de cómicos, actores, guionistas, caricaturistas, bailarines, músicos,… Me han enseñado cosas de las que los magos entre ellos no hablan. He aprendido a dar importancia a otros aspectos que mis compañeros no hacen.

Aprovecha cualquier oportunidad que tengas para relacionarte con personas que pertenezcan a otro mundo distinto al tuyo, a otro trabajo, a otras aficiones, a otras escalas sociales,… Rodéate de gente que piense distinto de ti. Os enriqueceréis mutuamente.

acertijo del retrato

No podíamos pasar este apartado sin el acertijo correspondiente:

  • “Al contemplar un retrato, un señor dice: “Ése es hijo de mis padres y no es hermano mío. ¿Quién es?”.

Ver Solución »

La respuesta es fácil, si eliminamos lo superfluo. El hijo de mis padres o es uno de mi hermanos o soy yo mismo. Si no es hermano, soy yo. Por tanto la respuesta es “el propio señor que mira su propio retrato”.

 

Acerca de magomadrid

Alfonso V, mago Madrid. Más de 20 años como ilusionista profesional. Impactante, cómico, original. ¡Te felicitarán! Alfonso Quinto
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