SAL DEL HIMALAYA

La moda de la sal rosa del Himalaya. La moda de cobrarnos a precio de oro algo tan trivial como la sal. El negocio del «sanismo».

Muchos subtítulos para este artículo. Partamos de la base de que la sal del Himalaya es la mejor que hay en el mercado. Pero, ¿cuánto mejor? Un 2% mejor a lo sumo.

sal rosa del himalaya

Y el precio, ¿es sólo un 2% mayor al de la sal de mesa común? ¿Quizás un 10%, un 20%, un 50%, el doble?

La sal del Himalaya vale 77 veces más que la sal de mesa común. Un kilo de esta última cuesta 0,23 euros. Un Kilo de la maravillosa sal rosa cuesta 17,73 euros.

Es decir, para obtener un 2% de beneficios extras debemos pagar 77 veces más caro. El consumo de sal recomendado por la OMS es de una cucharadita, 5 gramos. Debemos tomar, por tanto, poca sal añadida.

La sal común al ser refinida contiene sólo Cloruro Sódico, Cloro y Sodio.

La sal del Himalaya contiene igualmente un 98% de Cloruro Sódico, y el resto, el 2% son otros beneficiosos oligoelementos, calcio, potasio, manganeso,…

Al ser irrisoria la cantidad de sal que debemos tomar es imposible obtener los presuntos beneficios de los minerales extras de la sal rosa. Para tenerlos deberíamos atiborrarnos de sal. Lo cual es sumamente contraproducente, nada recomendable, acarrearía grandes problemas de salud.

¿Merece la pena gastar 77 veces más?. Si te sobra el dinero, sí. Pero ese 2% de minerales extras se pueden obtener mejor de otra fuentes más naturales y sostenibles: frutas, verduras, huevos,…

Traer la sal desde Pakistán, que es donde se extrae, no es nada sostenible. El transporte deriva en más contaminación. Mejor que la sal sea de un lugar cercano.

La gran ventaja de esta sal es que es pura, no ha tenido contaminación. Ha estada resguardada de la contaminación del hombre de estos últimos siglos. Por ejemplo no tiene microplásticos como algunas sales. Así que si eres muy extremista, quieres todo 100% perfecto, o tomas alimentos Kosher, adelante, toma sal rosa.

La sal marina sin refinar tiene una formulación parecida a la sal del Himalaya en cuanto a minerales extras. Es una buena opción y mucho más barata. El problema es que tiene algunos microplásticos. Pero en cantidades mínimas, no problemáticas. Nos estamos cargando los océanos. Pero microplásticos también hay en los peces que comemos. Recuerda, están en cantidades ínfimas, no hay que preocuparse.

También existe la sal yodada, otra buena opción, ya que el yodo es difícil de obtener de fuentes naturales. Aunque tampoco es necesaria la sal yodada si tomamos suficientes alimentos marinos: pescados, mariscos, algas,…

Elige la sal que prefieras, pero tómala con moderación. Recuerda que la mayor parte de sal que tomas procede de los ultraprocesados y por tanto es muy fácil excederte.

Si ya sigues una buena alimentación con comida más o menos real, ten cuidado con bajar demasiado el consumo de sal. La sal es muy necesaria para nuestro organismo. Si quitamos ultraprocesados reducimos mucho nuestra ingesta de sal. Así que, en ese caso, deberás usar suficiente sal en la cocina.

Acerca de magomadrid

Alfonso V, mago Madrid. Más de 20 años como ilusionista profesional. Impactante, cómico, original. ¡Te felicitarán! Alfonso Quinto
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